
Los precios de los materiales de construcción son un factor clave que determina la rentabilidad y la competitividad de los proyectos de edificación e infraestructura. Sin embargo, estos precios no son fijos ni estables, sino que varían según la oferta y la demanda, las condiciones del mercado, los costes de producción y transporte, y los acontecimientos globales que afectan al sector.
En este artículo, vamos a analizar la evolución de los precios de los principales materiales de construcción en el último año, desde enero de 2022 hasta enero de 2023, según los datos del índice de costes del sector de la construcción que publica el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana1. También vamos a explicar las razones detrás de cualquier cambio significativo que se haya producido en este periodo, y a ofrecer algunos consejos prácticos para que los profesionales de la construcción optimicen sus presupuestos en función de las tendencias del mercado.
Evolución de los precios de los materiales de construcción
El siguiente gráfico muestra la variación de los precios de los materiales de construcción en los últimos años:
Como se puede observar, los precios de los materiales de construcción han experimentado un aumento generalizado, aunque con diferencias según el tipo de obra. El mayor incremento se ha dado en la edificación, que ha llegado a superar el 28% en junio de 2022, seguido del total del sector, que ha alcanzado el 23,5% en el mismo mes. La ingeniería civil ha tenido una subida más moderada, que no ha superado el 16% en ningún momento.
Sin embargo, también se aprecia una tendencia a la baja en los últimos meses, especialmente a partir de octubre de 2022, lo que indica una cierta estabilización o moderación de los precios. Esto se debe a varios factores que explicaremos a continuación.
Razones del aumento de los precios de los materiales de construcción
El aumento de los precios de los materiales de construcción se ha debido principalmente a dos causas: el incremento de la demanda y la escasez de la oferta.
Por un lado, la demanda de materiales de construcción se ha visto impulsada por la reactivación económica tras la crisis sanitaria provocada por la pandemia de COVID-19, que ha generado un repunte de la actividad constructora tanto a nivel nacional como internacional. Según el informe de CBRE sobre el aumento de costes de construcción, la demanda de obra no residencial es la que ha sufrido un mayor aumento, entre un 23 y un 28% respecto a antes de la pandemia2.
Por otro lado, la oferta de materiales de construcción se ha visto limitada por la escasez de materias primas y el incremento de los costes de transporte. La guerra entre Rusia y Ucrania, que estalló en marzo de 2022, ha tenido un impacto significativo en el suministro y el precio de algunas materias primas, como el acero, el aluminio, el cobre o el plomo, que han alcanzado máximos históricos en el mercado internacional3. Además, la crisis energética, que ha disparado el precio del gas y la electricidad, ha encarecido los procesos de producción y transporte de los materiales de construcción4.
Estos factores han provocado un desequilibrio entre la oferta y la demanda, que se ha traducido en un aumento de los precios de los materiales de construcción. Sin embargo, según las previsiones de los expertos, se espera que esta situación se normalice o se corrija en los próximos años, a medida que se resuelvan los conflictos geopolíticos, se recupere la producción de materias primas y se mejore la eficiencia energética.
Consejos para optimizar los presupuestos de construcción
Ante este escenario de incertidumbre y volatilidad en los precios de los materiales de construcción, los profesionales del sector deben adoptar una serie de medidas para optimizar sus presupuestos y garantizar la rentabilidad y la competitividad de sus proyectos. Algunos de estos consejos son:
- Realizar un estudio de mercado exhaustivo y actualizado, que permita conocer la disponibilidad, el precio y la calidad de los materiales de construcción, así como las alternativas posibles.
- Negociar con los proveedores las mejores condiciones de compra, teniendo en cuenta aspectos como el plazo de entrega, la forma de pago, la garantía o el servicio postventa.
- Diversificar los proveedores y las fuentes de suministro, para evitar la dependencia de un solo proveedor o de un solo mercado, y tener más opciones de elección y de negociación.
- Repercutir los sobrecostes en los clientes, siempre que sea posible y razonable, y previa comunicación y acuerdo con los mismos, para evitar pérdidas de margen o de calidad.
- Comprar los materiales con antelación, siempre que se disponga de espacio de almacenamiento y de financiación, para aprovechar los precios más bajos y evitar posibles desabastecimientos o demoras.
- Apostar por la digitalización, la industrialización y la agilización de los trámites urbanísticos, para mejorar la eficiencia y la productividad de los procesos de construcción, y reducir los costes operativos y los plazos de ejecución.
Estos son solo algunos de los consejos que pueden ayudar a los profesionales de la construcción a optimizar sus presupuestos en función de las tendencias del mercado. Si quieres conocer más sobre este tema, te invitamos a visitar los siguientes enlaces:
